
La eficiencia energética requiere acción y compromiso colectivo para obtener resultados. Desde de ANESE, hemos preguntado a nuestros asociados cómo definirían ellos el concepto de “eficiencia energética” y cuáles son sus compromisos para seguir avanzando en el 2026.
El 5 de marzo se celebra el Día Mundial de la Eficiencia Energética, una fecha clave que invita a reflexionar sobre qué uso le damos a la energía, cómo la producimos y cómo la gestionamos.
Desde ANESE, entendemos la eficiencia energética como un compromiso colectivo, que requiere de esfuerzos desde las distintas áreas de actuación presentes en nuestro ecosistema. Y es que no es solo una cuestión técnica, sino una palanca estratégica para conseguir nuestras metas: reducir emisiones, optimizar recursos, y avanzar hacia un modelo más sostenible.
Hemos preguntado a nuestros asociados qué es para ellos la eficiencia energética. Sus respuestas evidencian la necesidad de tener una visión global para abordarla desde todos los ámbitos y enriquecer la cadena de valor.
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Competitividad.
La eficiencia se ve como una “herramienta para potenciar la competitividad”, según la consultora en eficiencia energética Rozo Ibérica. Algo que comparten desde EFFIC, del área de la rehabilitación, para añadir que la entienden como “una palanca clave para cumplir los compromisos de neutralidad en 2050, reduciendo costes energéticos y mejorando la competitividad”.
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Desempeño técnico y digitalización.
Como verificadora, desde EQA hacen hincapié en el desempeño técnico, la responsabilidad ambiental y la gestión estratégica. Algo que también destacan desde Smarkia, la plataforma SaaS de gestión energética basada en IA: “Para nosotros es gestionar la energía de forma inteligente, estratégica y basada en datos. No es solo reducir el consumo, sino optimizarlo. La eficiencia implica anticipación: evolucionar desde modelos reactivos hacia modelos proactivos apoyados en información en tiempo real y análisis continuo”.
También se traduce en el “eje estructural de la transformación digital” para Vertiv, que asegura que “ya no se trata de reducir el consumo eléctrico, sino de optimizar de forma integral cómo se genera, se distribuye y se utiliza la energía en la infraestructura digital crítica. Maximizar el rendimiento y minimizar las pérdidas sin comprometer la resiliencia ni la disponibilidad”.
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Soluciones y tecnología inteligente.
Para Emececuadrado, operador energético, la eficiencia energética es “transformar datos en decisiones inteligentes; convertir costes en oportunidades; diseñar soluciones que equilibran rentabilidad, sostenibilidad y compromiso”.
Entre los especialistas en ofrecer soluciones de iluminación eficientes, para Artesolar la eficiencia radica en “sustituir consumo innecesario por tecnología inteligente”. Algo a lo que se suman desde Signify, que aseguran es “un principio clave que guía nuestra forma de innovar, diseñar y ofrecer soluciones de iluminación y sistemas conectados. Es ofrecer tecnologías de iluminación que consumen menos energía sin impactar negativamente en la calidad de la iluminación, reduciendo así el impacto ambiental y las emisiones de gases de efecto invernadero en toda su vida útil. La eficiencia energética tiene dos dimensiones: productos y soluciones que reducen el consumo de energía y la contribución a objetivos climáticos globales”.
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Ahorrar energía, un objetivo común.
Como empresa de servicios energéticos y especialista en descarbonización, Edison Next considera que la eficiencia energética es “mucho más que reducir consumos. En un contexto donde la energía es un factor crítico, la eficiencia energética se ha convertido en el camino más rápido, rentable y fiable para reducir costes operativos; disminuir la huella de carbono y avanzar hacia modelos Net Zero. También es asegurar el cumplimiento normativo en un entorno donde las exigencias de eficiencia y emisiones son el punto de partida, no el techo”.
Competitividad, innovación y gestión inteligente se traducen ahorro: “Es la herramienta clave para reducir costes, emisiones”, según FactorEnergía. “Transformar cada kilovatio en ahorro, sostenibilidad y ventaja competitiva”, concluye Helexia.
Comprometidos con la eficiencia: así será el 2026 para nuestros asociados.
Pero más allá de lo que significa, es fundamental tomar acción para conseguirlo. Y así pretenden hacerlo nuestros asociados: con el refuerzo en la búsqueda de oportunidades de mejora o mediante el impulso de proyectos de eficiencia energética que reduzcan un 30% las emisiones de sus clientes.
Desde el área tecnológica, apostar por la innovación para seguir acelerando la transición energética, la digitalización y la optimización continua.
Pero lo más importante: el compromiso de nuestros asociados con la eficiencia energética no se limita a un momento ni responde a un objetivo puntual, sino que forma parte estructural de su actividad y visión a largo plazo, centrada en una gestión más inteligente y una adaptación a las necesidades del sector.
De hecho, al hablar del compromiso con la eficiencia energética, no podemos no mencionar el que es considerado por muchos de nuestros socios como el pilar fundamental de ese compromiso: los Certificados de Ahorro Energético (CAE) como palanca para impulsar la eficiencia y el ahorro energético y para acelerar la descarbonización.
Soluciones reales que impulsan el cambio.
A lo largo de este artículo hemos destacado la importancia de poner el foco en los resultados. La eficiencia energética es una herramienta real que reduce consumo, emisiones y costes en múltiples sectores.
Y así lo demuestran nuestros asociados con sus proyectos y actuaciones desarrolladas que ya están generando impacto medible y que puedes encontrar en nuestra Guía de Tecnologías para el Ahorro y la Eficiencia Energética que puedes descargar en el siguiente enlace.
Todos estos proyectos tienen, además, varios puntos en común:
- Medición rigurosa
- Ahorros garantizados
- Reducción de emisiones
- Mejora de competitividad
El papel de las ESEs.
En un contexto marcado por la transición energética, la descarbonización y la necesidad de reforzar la autonomía energética, la eficiencia se posiciona como la herramienta necesaria para lograr resultados tangibles y la optimización del consumo energético es clave para alcanzar la competitividad. Y en el camino hacia ella, las Empresas de Servicios Energéticos (ESEs) permiten:
- Ejecutar proyectos sin inversión inicial para el cliente.
- Garantizar ahorros medibles.
- Reducir emisiones de forma estructural.
- Modernizar infraestructuras.
Para acelerar su despliegue es necesario una estabilidad regulatoria, un impulso a la contratación pública eficiente y un reconocimiento del modelo ESE como instrumento estratégico. Desde ANESE seguimos trabajando para consolidar el papel del sector como aliado clave en la transición energética (Observatorio de Eficiencia Energética).
¿Dónde estaremos el 5 de marzo de 2027?



